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Archivo para 18 marzo 2010

Inconformidad

18 marzo 2010 Deja un comentario
El grito Nº 3” (1983), óleo sobre tela de Oswaldo Guayasamín

El grito Nº 3” (1983), óleo sobre tela de Oswaldo Guayasamín

Es cierto que nunca he estado conforme con la vida que me ha tocado vivir, pero es esta y no otra, así que trato de hacer siempre lo mejor que puedo para vivir de la mejor manera posible, pero el problema es que no estoy solo en el mundo, siempre se debe convivir con otros individuos que pueden o no tener una visión de la vida similar a la mía.

La vida en sociedad es algo natural en el ser humano, pero cuando uno tiene ideas que no se llevan bien con la mayoría de los individuos, te tratan de rebelde o subversivo incluso de antisocial.

Inserto en una de las sociedades más conservadoras de América latina me siento constantemente nadando contra la corriente, frustrado constantemente al ver cómo se comportan las personas en el diario vivir, mostrando siempre una doble faz, pretendiendo ser buenas personas pero perjudicando al de al lado a penas se presenta la oportunidad.

Vivimos una de las dictaduras más crueles del mundo, que dejó una huella muy difícil de borrar en el alma de la nación, mucho más allá de la generación que vivió esos oscuros tiempos, el legado de la dictadura se ve en cada uno de los elementos de la sociedad.

La profunda conciencia política y social que tenían las personas en los años 60 y 70 ya casi no existe, nos hemos transformado en una sociedad indolente y exitista, sólo el bienestar personal y familiar nos importa, pero de vez en cuando mostramos un rostro solidario, como para quedar bien con Dios pero siempre sirviendo al Diablo.

Somos una sociedad a la que le importa muy poco quién gobierna, “mientras yo tenga que trabajar, me da lo mismo” dice la mayoría, esa mayoría que consume lo que no necesita y se deleita viendo por televisión cómo viven los otros, alimentando la anti-cultura que sólo tiene por objetivo lucrar, descalificando a las artes por haber perdido la capacidad de explorar o conmoverse, esa mayoría que ha perdido el sentido de lo público pensando que tienen sólo derechos y ningún deber, esa gente a la que no le importa sentarse en el lugar reservado para personas con discapacidad, que cruzan los semáforos con luz roja, que botan basura al suelo, que escupen en cualquier parte, que escuchan “música” a todo volumen sin importarles a quien molestan, en fin, esa gente que realmente me molesta.

No soy un ciudadano ejemplar, pero siempre trato de hacer lo correcto, de llevar la vida de manera tranquila y sin molestar a nadie, pero si hay algo que me descoloca, es la intolerancia, la discriminación, el fascismo, la xenofobia, el clasismo, la indolencia, la infinita estupidez humana y por sobre todas las cosas, que me digan que soy un idiota por preocuparme de estas cosas.

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